Sala 7-8-9: La Carmona romana

Esta sala está dedicada a la etapa romana, uno de los periodos de mayor esplendor urbano, económico y territorial de la antigua Carmo. A finales del siglo I a. C., especialmente bajo el reinado de Augusto, la ciudad experimentó una profunda transformación que supuso la creación de un nuevo modelo urbano inspirado en el ideal de ciudad romana.

Durante esta etapa, Carmona fue renovada de manera integral. Su trazado, sus espacios públicos, sus infraestructuras y su organización territorial reflejan la implantación de los modelos urbanísticos romanos. En la práctica, esta renovación supuso la configuración de una ciudad casi ex novo, adaptada a las necesidades políticas, administrativas, religiosas y económicas del mundo romano.

El territorio de la Carmona romana también muestra una intensa transformación. El paisaje rural aparece fuertemente antropizado, como demuestran los numerosos yacimientos arqueológicos documentados en el valle del Guadalquivir, muchos de ellos vinculados a explotaciones agrícolas. En estos espacios se han localizado hornos destinados a la fabricación de grandes contenedores cerámicos, utilizados para el envasado y transporte del aceite, uno de los productos fundamentales de la economía bética.

En la Vega del Corbones se han identificado además trazas de centuriaciones, es decir, divisiones regulares del campo realizadas por los agrimensores romanos. Este sistema permitía ordenar el territorio en parcelas, organizar la explotación agrícola y reforzar el control administrativo del entorno rural.

Uno de los ejemplos más destacados de la interacción entre la ciudad romana y su medio natural fue la construcción de una red de minas de agua. Estas infraestructuras, datadas en época romana, constituyen una notable obra de ingeniería hidráulica destinada a la captación, canalización y aprovechamiento de los recursos hídricos del subsuelo.

La existencia de estas minas de agua muestra el alto grado de conocimiento técnico alcanzado por la Carmona romana y la importancia del agua como recurso estratégico para la vida urbana, agrícola y productiva. Su construcción revela una relación inteligente con el territorio, basada en el aprovechamiento de las condiciones geológicas y naturales de Los Alcores.

A partir del siglo III d. C., la crisis económica de las élites locales provocó un proceso de transformación en la ciudad. Carmona comenzó a experimentar una recesión urbana en favor del poblamiento rural, reflejo de los cambios sociales, económicos y políticos que afectaron al mundo romano en esta etapa.

En conjunto, esta sala permite comprender el papel de Carmona como ciudad romana plenamente integrada en la Bética, así como la importancia de su territorio en la producción agrícola, el control del paisaje y el desarrollo de infraestructuras esenciales para la vida cotidiana.

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