El Edificio
Casa Palacio Marqués de las Torres
El Museo de la Ciudad de Carmona se encuentra en la Casa Palacio Marqués de las Torres, un edificio histórico que forma parte del patrimonio monumental de la ciudad. Su arquitectura, organizada en torno a un gran patio central y enriquecida por una notable portada barroca, convierte la visita al museo en una experiencia que permite descubrir no solo las colecciones expuestas, sino también el valor artístico y patrimonial del propio inmueble.
Un museo para conocer la historia de Carmona
El Museo ofrece un recorrido por la historia de Carmona desde sus primeros testimonios de ocupación hasta la actualidad. A través de sus salas, el visitante puede acercarse a la evolución de la ciudad y comprender la importancia que ha tenido este enclave a lo largo de distintas épocas históricas.
En sus colecciones se conservan restos arqueológicos de periodos como el Paleolítico, el Calcolítico, la cultura turdetana, la época romana o el periodo andalusí. Entre las piezas más destacadas se encuentran los restos tartésicos, especialmente los Vasos de Saltillo, así como los materiales romanos, fundamentales para entender el esplendor de la antigua Carmo.
El museo también cuenta con una interesante colección pictórica, con obras de artistas como J. Arpa, Rodríguez Jaldón o Valverde Lasarte, que enriquecen el recorrido y amplían la mirada sobre la historia cultural y artística de Carmona.
La rehabilitación de la Casa Palacio
Las obras de rehabilitación de la Casa Palacio Marqués de las Torres para su adaptación como museo permitieron documentar el origen del edificio en el siglo XVI, así como las transformaciones posteriores realizadas durante el siglo XVIII. Gracias a esta intervención, el inmueble pudo recuperar su valor arquitectónico y adaptarse a su actual función cultural y museística.
La casa conserva elementos propios de la arquitectura solariega sevillana, especialmente visibles en su portada, el zaguán y el patio central. Estos espacios permiten comprender la organización tradicional de las grandes casas palaciegas andaluzas y su evolución a lo largo del tiempo.
La portada principal
La portada principal constituye uno de los elementos más valiosos del edificio. De grandes dimensiones, presenta una composición de doble cuerpo con órdenes superpuestos, característica de la arquitectura señorial del siglo XVIII.
En el primer cuerpo se abre una portada adintelada flanqueada por proporcionadas columnas dóricas de mármol, apoyadas sobre pedestales de piedra. Sobre ella destaca el escudo de armas de la familia Quintanilla, integrado en una composición clásica coronada por un entablamento con triglifos.
El cuerpo superior está formado por un amplio balcón central rematado por un frontón mixtilíneo decorado con orejetas. La composición se completa con pináculos con bolas y una inscripción central en la que puede leerse la fecha de 1775. Las columnas jónicas de mármol, de fuste estriado y apoyadas sobre elevados pedestales, aportan equilibrio y elegancia al conjunto.
La decoración, basada en motivos vegetales y geométricos estilizados, refuerza el carácter monumental de la fachada y convierte la portada en uno de los principales referentes arquitectónicos del museo.
El patio central
El interior del edificio se organiza en torno a un patio central de planta cuadrada, concebido como núcleo principal de la vivienda. Este patio presenta una arquería de medio punto sostenida por columnas jónicas de mármol, generando un espacio abierto, luminoso y equilibrado.
Desde este patio se distribuyen las distintas dependencias de la antigua casa, organizadas según los usos tradicionales de la arquitectura doméstica señorial: casa de verano, casa de invierno y casa de labor. Esta disposición permite entender cómo se articulaba la vida cotidiana en una residencia nobiliaria y cómo el edificio fue adaptándose a las necesidades de cada época.
Hoy, la Casa Palacio Marqués de las Torres no solo alberga las colecciones del Museo de la Ciudad de Carmona, sino que forma parte esencial del propio discurso museístico. Su arquitectura ayuda a interpretar la historia urbana, social y patrimonial de Carmona desde el interior de uno de sus edificios más representativos.