Alcázar de Arriba o de Pedro I

El Alcázar de Arriba o Alcázar del Rey Don Pedro es uno de los grandes hitos monumentales de Carmona y un enclave esencial para comprender la importancia estratégica, defensiva y palaciega de la ciudad a lo largo de la historia.

Situado en el punto más elevado de la comarca de Los Alcores, este antiguo alcázar de origen islámico alcanzó un notable esplendor durante el reinado de Pedro I de Castilla, quien mandó construir en su interior un palacio de estilo mudéjar. Hoy, sus restos históricos conviven con el actual Parador de Carmona, ofreciendo una de las imágenes más singulares del patrimonio carmonense.

Situación

El Alcázar de Arriba se localiza en el extremo oriental del casco antiguo de Carmona, sobre la cornisa que delimita la ciudad por el sureste. Sus flancos este y sur se asoman directamente al escarpe, lo que le proporcionaba una defensa natural de gran eficacia.

Esta posición privilegiada explica su papel como último reducto defensivo de la ciudad. En caso de conquista, el alcázar habría funcionado como espacio de resistencia final y, al mismo tiempo, como lugar de protección para los gobernantes ante posibles revueltas internas.

El conjunto se organizaba mediante un sistema defensivo concéntrico de murallas y barbacanas. En los flancos norte y oeste, donde no contaba con la protección natural del escarpe, disponía además de un foso que reforzaba la seguridad del recinto.

Aunque las excavaciones arqueológicas han permitido documentar en este lugar estructuras prehistóricas, protohistóricas y romanas, la primera fase constructiva del alcázar como fortificación corresponde a época medieval islámica.

Interés

El interés reside en la superposición de etapas históricas que conserva y en su papel como uno de los espacios defensivos más importantes de Carmona.

La primera fase medieval del edificio se ha fechado en época califal, entre los siglos X y XI. Posteriormente, durante la fase almohade, entre los siglos XII y la primera mitad del siglo XIII, el conjunto fue objeto de una importante reforma que reforzó su función militar dentro del sistema defensivo de la ciudad.

Tras la conquista cristiana, el alcázar fue transformado y ampliado. En el siglo XIV, Pedro I de Castilla mandó construir en su interior un palacio de estilo mudéjar, similar al que poseía en los Reales Alcázares de Sevilla. Esta intervención convirtió el antiguo recinto militar en una residencia palaciega vinculada al poder real.

Más tarde, en el siglo XV, se construyó el Cubete para reforzar el ángulo noroeste de la fortificación. Este bastión artillero está considerado el más antiguo de la Península Ibérica y constituye uno de los elementos más singulares del conjunto.

El Alcázar del Rey Don Pedro fue declarado Bien de Interés Cultural en 1993, reconocimiento que subraya su valor histórico, arquitectónico y patrimonial.

La visita al conjunto permite acercarse a uno de los espacios más representativos de la Carmona medieval. Entre sus elementos más destacados se encuentran el gran arco de herradura apuntado de acceso, el antiguo patio de armas y las torres que recuerdan la potencia defensiva del recinto.

A ello se suma su extraordinario valor paisajístico. Desde el entorno del alcázar se obtiene una amplia panorámica de Carmona y de la Vega, lo que permite comprender la relación entre la ciudad, el territorio y su posición estratégica sobre Los Alcores.

El terremoto de Lisboa de 1755 causó importantes daños en el edificio, iniciando un proceso de deterioro progresivo. En la actualidad, las ruinas del antiguo alcázar rodean el Parador Nacional de Turismo de Carmona, integrado en este entorno histórico.

Horario

El acceso y las condiciones de visita al Alcázar del Rey Don Pedro pueden variar al tratarse de un espacio histórico vinculado al entorno del Parador de Carmona. Se recomienda consultar previamente los horarios actualizados en el Museo de la Ciudad.

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